El rol de la mujer en el sector de la construcción

El sector de la construcción, una de las actividades con más peso en el PIB español, sin embargo tiene escasa presencia femenina. Sólo el 8,7% de las personas a las que da empleo el 'ladrillo' son mujeres. ¿Cuáles son las  barreras y desafíos de las mujeres en el sector?

El sector de la construcción ha sido históricamente muy masculino, lleno de prejuicios y estereotipos. Lo bueno es que cada vez crece el número de mujeres en carreras técnicas, ingenierías, arquitectura. Aún así siguen existiendo ciertas barreras en la contratación, el peso femenino  sigue siendo muy bajo. 

Hoy, las mujeres están más preparadas que nunca, pese a estos logros, su presencia en cargos directivos sigue siendo inferior. ¿Qué opinas? 

Totalmente de acuerdo. Yo lo tengo claro, y desde CoCircular quiero contribuir con la igualdad, desde la contratación y formación del equipo. A día de hoy somos 8 mujeres frente a 4 hombres en un equipo de 12. Elegimos talento frente a género.

Una carrera técnica no te hace menos femenina. Estar rodeada de hombres si el contexto lo requiere, no tiene que hacernos más pequeñas. Somos iguales. La legislación y la normativa, nos debe proteger para lograr el equilibrio en la balanza.

¿Tú has tenido que luchar más contra el techo de cemento o contra el techo de cristal?

Si siento que he tenido que luchar más por ser mujer. Me he encontrado con ambos, techos. de cemento y de cristal. Se nutren el uno al otro. Las mujeres negociamos mejor a nivel colectivo que individual. Solemos pedir menos salario, sobre todo menos complementos y bonos.

Por otro lado por nuestra propia naturaleza, tenemos que luchar más. Hay cosas que no se tienen que notar por ser mujer.  Ni las molestias de un embarazo, ni las grandes molestias que a veces genera el periodo, ni las noches sin dormir.

He sido afortunada, y he logrado superar y huir de estas barreras y prejuicios. Desde joven mi determinación ha sido luchar por mi misma, y por mis compañeras. Y tratar de ser coherente y ayudar a otras mujeres. Nosotras mismas nos debemos quitar prejuicios y estigmas.

¿Qué opinas de la emergencia a la que nos encontramos frente al cambio climático?

En un sector como la construcción, catalogado como uno de los más contaminantes de nuestra economía  es clave  la Agenda 2030, apostando por la sostenibilidad y la economía circular. 

Diferentes estudios (de Naciones Unidas, de la OCDE, del Instituto de Investigación de Políticas de las Mujeres, con sede en Washington, o de la Universidad de Yale) constatan que las mujeres, además de mostrarse más preocupadas por el cambio climático que los hombres, desarrollan hábitos y actitudes más activas que ellos para combatirlo. No se trata de una cuestión menor, más bien al contrario, en un sector como la construcción que puede tener un gran impacto positivo.

Por eso son de aplaudir iniciativas que buscan que mujeres apoyen a otras mujeres en la construcción de un mundo mejor y a afrontar los retos globales, entre ellos el medioambiental, a través de sus modelos de negocio o de sus productos y servicios, encaminados a generar un impacto social positivo, que contribuya a derribar techos, sean cual sea el material; cristal o cemento. 

Cuando las puertas no se abren hay que engrasar las bisagras y en el sector de la construcción estamos en ello. Estoy plenamente convencida de que una mirada femenina en un mundo tan necesitado de ella adolece de un potencial transformador vital para conseguir un mundo más sostenible, equilibrado y justo.