Cómo certificar la gestión de los residuos de la construcción

En cualquier construcción, ya sea obra nueva, rehabilitación o terciaria, se lleva a cabo un proceso de gestión de los residuos de construcción y demolición (o RCD) del que surge una serie de documentación. 

Esta documentación es de obligada emisión y se exige para poder tener visibilidad del camino que realizan los residuos desde su generación hasta su destino final, así como la trazabilidad, es decir, su transformación en otros productos.

Entre la documentación generada por los agentes que intervienen en el proceso, podemos distinguir tres tipos de documentos: albaranes, certificados de entrega (también denominados como certificados de gestión) y certificados de valorización. Entre ellos existen importantes diferencias:

  1. Albaranes: No es una documentación exigida por la normativa para el control y seguimiento de la trazabilidad, pero sí son el primer paso y registro escrito del flujo que realizarán los residuos. Los albaranes se usan principalmente para el control interno de las empresas y la facturación de los servicios de retirada y/o entrega de residuos. 

  2. Certificados de entrega o de gestión: Son los documentos oficiales de registro que emiten los centros autorizados para la gestión de los RCD, tanto de entrada como de salida de los residuos. Éstos son exigidos por las administraciones para el control y comprobación del cumplimiento de la normativa. Los certificados de entrega se catalogan por tipología según su código LER (la clasificación estandarizada a nivel europeo) y se expresan según su cantidad tanto en peso (TN) como en volumen (m3).

  3. Certificados de valorización: Al igual que los certificados de entrega, éstos son documentos oficiales de registro. Especifican su entrada y también el proceso de transformación que se realiza sobre el residuo (el tipo de valorización que se llevará a cabo). Su clasificación se realiza mediante código LER y la cantidad de material se expresa en peso (TN) y volumen (m3). 

Hay que recordar que, la diferencia esencial entre los certificados de entrega/gestión y los de valorización es que los primeros no demuestran la realización de ningún tipo de valorización o transformación sobre los residuos. Únicamente demuestran que los residuos están siendo gestionados por entidades autorizadas, y que la cantidad producida coincide con la gestionada. Evitando así que los residuos “se pierdan” por el camino y terminen en ubicaciones ilegales. 

Por otro lado, los certificados de valorización sí que acreditan que los RCD van a sufrir la valorización o transformación en nuevos productos o materia prima (en este caso denominada materia secundaria). 

Normativa actual vs. futura ley de residuos y suelos contaminados

Actualmente, a nivel nacional, con excepción de algunas comunidades como País Vasco o Cataluña donde tienen su propio sistema de gestión, la normativa no exige la entrega de los certificados de valorización. El control se lleva únicamente a través de los certificados de gestión y/o entrega que supervisan la entrada y salida de los residuos, así como la cantidad producida y posteriormente gestionada. 

Sin embargo, en el 2020, se aprobó el anteproyecto de ley de residuos y suelos contaminados. Ésta asegura que un aspecto clave en la gestión de los residuos es la trazabilidad, es decir, el seguimiento hasta la transformación final de los residuos en nuevos productos o material. Y que por tanto, resultará necesario identificar las operaciones de tratamiento a las que se someterán los RCD. Por lo que podemos afirmar que en los próximos meses los certificados de valorización final formarán parte de la documentación exigida para cumplir con la normativa.

Cumplir con la valorización a través de CoCircular

CoCircular da respuesta a estas nuevas exigencias en materia de gestión de residuos, que además de garantizar la trazabilidad, contribuyen a un importante ahorro en tiempo de gestión, un bien muy valorado por todos, pero más aún por las constructoras. 

Todo comienza con el estudio de gestión de residuos particularizado para cada obra. También se realiza la formación y seguimiento en obra, la coordinación de la actuación con las gestoras y plantas valorizadoras y se analiza los RCD a fabricantes llevando todo el registro documental. Para, al final, acreditar el trabajo realizado sello de certificación de circularidad y el informe final de la trazabilidad. Este sello confirmará la gestión sostenible de los residuos de cara a clientes, usuarios y promotoras. 

Los servicios ofrecidos por CoCircular dan respuesta a las nuevas exigencias en materia de gestión de residuos: mayor control en la separación in situ y la trazabilidad completa de los residuos, llegando hasta el final de los procesos de tratamiento. 

En definitiva, en el caso de que una promotora o constructora - es decir, el responsable y/o productor de los residuos - quiera justificar la realización de una gestión sostenible a nivel medioambiental; la documentación realmente válida y exigible será en última estancia los certificados de valorización. Solo a través de éstos podrá demostrar su participación en los fundamentos de la economía circular que establecen las directrices europeas.